“Norte en el Centro”

11 de febrero de 2010.

Recuperado de Windsurfer.es

 

“Aire fresco, atmósfera limpia y cielo azul ausente de nubes.

Poca humedad en el ambiente y un frío que se calaba en los huesos.

Los árboles se movían epiléptica y violentamente sacudidos por las rachas del viento.

El Sol aunque radiante carente de todo calor.

Llegamos a la playa. Aparente calma.

Esperábamos la llegada del Mistral. Se podía ver como a lo lejos los borreguitos llenaban el mar, y las fuertes rachas cada vez se acercaban más a la orilla. Nuestro anemómetro marcaba de 9 a 30 nudos … Y lo más curioso, la dirección para nada era la esperada (W-NW) si no que Norte total. Un orientación que muy raras veces suele darse en la Costa Central, y con la que es muy complicado navegar.

Nadie en el agua, viento totalmente de tierra y muy racheado, una navegación más que técnica nos esperaba. El procedimiento el de siempre, esperar en la orilla, salir con la racha, hacer un bordo relativamente corto y volver. Intentar volver sin nadar, y durante la entrada y salida, evidentemente, saltar y/o surfear… algo realmente complicado con un viento tan poco consistente y duradero, que nos obligaba a navegar paralelos a la costa escasos minutos por racha.

El viento era frío y la sensación térmica era, seguro, mucho inferior a la de la temperatura real. Poco a poco se nos helaban las manos, orejas y pies. El helor se convertía en ardor, y éste en dolor. No recuerdo haber sentido tanto dolor en la punta de los dedos como ese día…

Mucho sufrimiento para escasos minutos de placer, el windsurf es así, sin dolor no hay gloria.”

Texto: mardelcoral.com

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